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Sagrada Educación: Cuando el dinero se transforma en aval de la fe




La fe a través de la historia ha unido y segregado a millones de personas de diferentes nacionalidades y creencias. El dinero también. Bajo el amparo de la Iglesia Católica han surgido cientos de congregaciones. Así, mediante la creación de estas se ha asumido el rol educador, a través de la creación de establecimientos educacionales, ha sobrepasado generosamente su sacra definición inicial, creando poderosos consorcios educacionales en la tierra de Dios.


Si bien la Iglesia tiene un rol apostólico y misionero, el paso de los años la ha mostrado en papeles fuera de los márgenes eclesiásticos tradicionales. Un claro ejemplo de ello es el tema económico que ciertamente es un complemento necesario a su actividad, pero que no en pocos casos se ha entregado evidencia de ser un objetivo principal. Bajo esa perspectiva es posible observar cómo en las instituciones a su cargo la maximización de utilidades con cargo a la jibarización de los costos pareciera no tener límites. La multiplicación del dinero a partir de mínimos recursos, invirtiendo en infraestructuras diversas, apertura de centros como los hogares de acogida, generación de cultos, creación de fundaciones entre otras, son parte de su diaria actividad.

El fenómeno u “obras”, también se ha hecho sentir en Chile. De los cerca de 11 mil recintos educacionales que están presentes el país, 821 corresponde a establecimientos que están bajo el amparo de hermandades católicas, correspondientes al medio centenar de congregaciones que se encuentra en nuestro país.

Habitualmente cuando se habla de la incorporación de entidades religiosas a la educación se piensa de inmediato en los llamados “colegios de curas o monjas”, pero esto ha cambiado.

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El alto número de colegios que tienen alianza con la Institución Católica, se explica por el compromiso educativo de las congregaciones presentes en el país. Si llevamos a cifras los movimientos que tienen complejos educacionales sería: de 30 ordenes masculinas, 27 poseen colegios, es decir, un 90 por ciento. En el caso de las femeninas 12 de 20 comunidades tienen establecimientos.

El que piense que las obras, como se les llama a estas instalaciones, son iguales o al menos parecidas, está equivocado. Existe una importante diferencia asociada al respaldo que tenga la congregación en términos económicos y de influencias en un determinado grupo.

Más allá de los Sagrados Corazones, Jesuitas o Salesianos, íconos en tema de educación, dos congregaciones se han ido expandiendo silenciosamente en este ámbito: Los Opus Dei y los Legionarios de Cristo.

Semper Altus “Siempre Alto”.

Santiago amanece despejado. Un sol primaveral ilumina la fachada del Colegio Cumbres, pareciera que Dios decidió iluminar el triste pesar que lleva esta institución por algún momento. Un silencio estremecedor se siente en la recepción y la brisa hace que la piel se vuelva aún más sensible.

Nadie comenta lo sucedido, sólo las condolencias escritas en un mural hablan como testigos mudos. “la familia del Cumbres lo superarán, con el favor de Dios y la tranquilidad de que las niñas están en mejor vida” se destaca en un tímido post it.

La tragedia que pocos días atrás enlutó al establecimiento de los Legionarios de Cristo dejó entrever dos realidades de este colegio; el fervor con el cual enfrentan tal fatídico accidente y el nivel socioeconómico de recinto educacional.

La congregación mexicana se estableció en Chile en a fines de la década de los años 70. De forma hábil se fue incorporando a los sectores más influentes de la sociedad chilena, a través de las asesorías religiosas que ofrecían los sacerdotes a colegios de corriente católicas del sector oriente de Santiago. Estas asesorías otorgaron un reconocimiento de la orden en el sector abc1, creando una red de contactos influyentes, tales como los hijos de la Alcaldesa de Lo Barnechea Marta Ehlers, los nietos de Pinochet e hijos de empresarios como Luis Alberto Echeñique, gerente general de Bosca Chile, Juan Benavides Feliú, gerente general de Falabella.

Es así como en 1986 el colegio Cumbre abrió sus puertas, para comenzar en 1991 recibir a lo más graneado de los primogénitos de la alta cúpula empresarial

No siempre el Colegio Cumbres es lo que es hoy. Los primeros años comenzó con unas habitaciones de precaria infraestructura en una casa cerca de avenida Colón con Manquehue. Pequeñas aulas donde se enseñaba y se pretendía promover el apego a la congregación.

En 1995 se decidió construir un colegio más, pero esta vez en un sector de elite, La Dehesa, Everest. Esto como consecuencia del explosivo aumento e interés que generó el Cumbres.

Y así fue expandiéndose la congregación de forma silenciosa. El exclusivo y hermético ambiente que se vive en sus establecimientos hace que la entrada a estos centros educacionales sea casi anacrónica. Una carta de recomendación de dos familias conocidas y miembros del colegio, una foto familiar firmada por los miembros de esta, la libreta de matrimonio y de bautizo.

En el año 2004 una de las más grandes ambiciones se concretó, tener una universidad. Así Finis Terrae pasó a ser de los Legionarios después de 6 años de negociaciones cerró el contrato.

Actualmente los Legionarios de Cristo tienen a más de 13 mil alumnos a nivel latinoamericano y 11 mil ya egresados, siendo otra congregación de elite que le pisa los talones a la obra de José maría Escrivá de Balaguer...

Continuará....



Comments (1)

Aunque en algunos puntos de vista difiera, debo reconocer que la ironía en los títulos es genial. No concidero un pecado los negocios y la iglesia, ni tampoco la exclusión que generan este tipo de establecimientos. La constitución chilena, en su artículo primero establece que todos somo iguales ante la ley, pero si hacemos un interpretación un poco más profunda veremos que a la vez somos distintos por accidente (como lo llaman los grandes autores). Cada uno es libre de integrarse a complej educacional que estime pertinente y si sus preferencias van por otro lado, simplemetne se escoge otro. Es verdad,en Chile nos gusta diferenciarnos y demostrar de dónde venimos y quienes somos ( y cuánto tenemos) pero depende de cada uno tomar en consideración tales criterios.
Tal como estos empresarios crearon un colegio con sus enseñanzas, está los colegios de colonias, los cuales enseñan a la osanza de sus respectivos países... ¿llamaríamos a eso Imperialismo?...es sólo una reflexión.

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